Loading... (0%)

Viajes, cortos y un mundo paralelo: Javier Hernández Porras

24 junio 2013

javier_hdezDice en su bio de Twitter que a ratos es blogger y que el turismo y el e-commerce le quitan mucho tiempo: el «mal» de la mayoría de los bloggers, que no pueden escribir tanto como quisieran porque ciertas obligaciones se lo impiden. Sin embargo, poquito a poquito, Javier Hernández Porras ha conseguido crear su propio espacio dentro de la blogosfera, Hanway, donde nos cuenta sus experiencias sobre viajes, su afición por los cortometrajes y otros muchos temas que son su «mundo paralelo» que merece la pena conocer.

¿Cómo comenzaste en el mundo de los blogs?

Todo empezó cuando trabajaba en Nomaders, en mi anterior etapa laboral. Nomaders es una agencia de viajes bastante influyente en social media. Una de mis funciones era captar campañas de publicidad para esta agencia, además de poder realizar eventos en redes sociales, sobre todo blogtrips. En esa época yo sólo tenía perfil en Twitter y Facebook. Pensé que lo adecuado para poder ayudar en la difusión de estos eventos era tener un blog propio al que llamé «Yo Mismo» (desde hace unos meses decidí cambiarle el nombre por Hanway).

Define tu blog, Hanway, como «Viajes, cortos y mi mundo paralelo». ¿Qué abarca tu mundo paralelo? ¿Se queda algo fuera de lo que te gustaría hablar y aún no has tenido oportunidad?

Hanway Street es una pequeña calle de Londres donde se ubicaba el Pepe’s Bar. Un lugar de obligada peregrinación para los que hemos vivido en esa ciudad. Allí cambió mi vida gracias al reencuentro con mi vieja amiga Elisa, la que es ahora mi mujer y madre de mis dos preciosos hijos. Es el punto de inflexión en mi vida.

Tenía claro que el turismo iba a ser el eje fundamental de mi blog. Llevo más de quince años trabajando en este sector y quería dar mi punto de vista sobre el mundo de los viajes en general y el hotelero en particular. Además, quería enriquecerlo con uno de mis hobbies preferidos, los cortos de cine.

Mi mundo paralelo es todo lo que realizo en mi mundo 2.0: eventos, blogtrips, conferencias o cualquier experiencia que realice y comunique no solamente en el blog sino también en todas las redes sociales donde tengo perfil (Twitter, Facebook, Instagram, etc…)

Tengo una máxima en mi blog: no escribo nada que no conozca o haya vivido y disfrutado. He tenido alguna oferta para escribir sobre algún destino o también sobre algún hotel que en mi vida había pisado. No lo he hecho y no lo haré nunca. Pienso que para contar algo lo has de vivir en primera persona. De la misma manera, no escribiré nunca sobre algo que no domine. Respeto mucho a la gente que habla de otros temas, por eso les admiro y les leo.

¿Destacarías alguna anécdota que recordaras de tus inicios?

No tengo ninguna anécdota destacable. Lo que si recuerdo con «pánico» fue la primera vez que publiqué hace tres años. Me recorría un pequeño gusanillo por miedo a la crítica de amigos y desconocidos. El no saber si lo que contaba iba a gustar a alguien o si la acogida iba a ser un desastre. Ahora sigo teniendo esos miedos, aunque en un grado mucho menor. El tiempo y la gente que te sigue me va marcando un poco lo que les gusta. Aunque sigo poniendo muchas cosas que se me pasan por la cabeza sabiendo que habrá gente que no le va a gustar lo que cuento. No se puede acertar siempre. Este rincón en la blogosfera es mío y lo alimento a mi gusto.

¿Qué te han aportado los blogs, bueno y malo?

Por ahora ha sido todo una experiencia positiva. Sobre todo destacaría que gracias a los blogs he podido conocer personas que me han enriquecido en lo profesional, pero sobre todo en lo personal. Gracias a Hanway ahora tengo nuevos y buenos amigos. Por supuesto, animo a todo el mundo a que se abra uno y comparta sus experiencias, ideas, pensamientos, etc…

Toda tu familia es bloguera. ¿Cómo surgió que tus dos hijos se embarcaran en la aventura de la blogosfera?

Mi mujer empezó con Corazón Dividido, un blog sobre la vida de los niños españoles que tuvieron que emigrar a Rusia en la guerra civil española. Tuvo un éxito y acogida estupenda, tanto que hay alguna editorial interesada en publicarlo en papel. El siguiente blog que abrió, Tcach Fotografías, en donde plasma todos sus trabajos como fotógrafo profesional.

Supongo que los niños lo hicieron porque los padres somos para ellos su espejo. Si ven que nosotros disfrutamos con algo, lo copian. Diego es un friki en potencia y por eso dedica su blog, Enano Tcach, a lo que más le gusta: la tecnología y los juegos de consolas. Sasha, es una artista en ciernes y sube a El Rincón de Sasha todos los dibujos que va creando. No os perdáis a ninguno de los dos, son geniales.

Si no tuvieras un blog, ni existiera la herramienta como tal, ¿qué harías?

Como soy un adicto a las redes sociales, supongo que utilizaría las que mejor encajaran para seguir contando mis experiencias a todo el mundo.

¿Qué planes tienes de futuro?

Para empezar, en breve vais a poder ver que el diseño de Hanway cambia por completo. Gracias a unos amigos que me están ayudando, le quiero dar otro aire. En cuanto a la temática, no va a variar nada.

¿Lees otros blogs habitualmente?, ¿nos recomiendas alguno?

Sí, claro. Aunque suelen ser casi todos de viajes, tengo muchos otros de otras temáticas que son habituales en mi lectura. Para mí son fundamentales, por ejemplo: Viaje al Atardecer, Cosecha del 66, Profundidad de campo, Sonia Travel Guides, Espíritu Nómada o El Pachinko.

¿Dónde podemos leerte, en qué otros blogs escribes?

Por ahora sólo he colaborado en un post en Periodistas sin Tribuna, un blog de viajes de una buena amiga.
Tengo otro blog, pero es de fotografía con una temática muy femenina. Las podréis ver en Mejor no Mirar.

_____

También puedes seguirle en Twitter y Facebook.